Pedro Pablo Oliva

Pedro Pablo Oliva (Pinar del Río, 1949) pintor y escultor, considerado uno de los artistas más prestigiosos de Cuba, Premio Nacional de Artes Plásticas en el año 2006.

Hasta el más ingenuo de los hombres queda extasiado con el arte de Pedro Pablo Oliva. El maestro domina los sentidos, convence desde la inteligencia y provoca lo que todo creador anhela en su vida profesional: dejar al espectador con ganas de ver más y seducir mediante la belleza.

En su quehacer es posible advertir gran variedad de esencias. No existe bronce ni metal que se resista a sus esculturas, trabajo al que ha dedicado mayor tiempo en los últimos años. Pedro Pablo Oliva parece hablarnos también desde una sensualidad inocente, con matices de quietud que enamoran por la magia de sus colores y su gran poder visual. Es así como pone en evidencia lo romántico que puede ser en el arte. 

Un número significativo de sus piezas pertenecen a notables colecciones privadas y públicas, incluyendo la del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana. En 1991 se convirtió en el primer artista vivo en exponer en New York después de 1959. Dos años más tarde, en 1993, piezas suyas llegaron al circuito de importantes casas de subastas como la Christie´s y Sotheby´s. Con su trabajo, situó al arte cubano realizado en el Isla en el contexto internacional.

Frase de Pedro Pablo Oliva: “Las esencias de mis pinturas son las constantes, y las constantes son el mundo y el tiempo”.

 

 

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Pedro Pablo Oliva (Pinar del Río, 1949) pintor y escultor, considerado uno de los artistas más prestigiosos de Cuba, Premio Nacional de Artes Plásticas en el año 2006.

Hasta el más ingenuo de los hombres queda extasiado con el arte de Pedro Pablo Oliva. El maestro domina los sentidos, convence desde la inteligencia y provoca lo que todo creador anhela en su vida profesional: dejar al espectador con ganas de ver más y seducir mediante la belleza.

En su quehacer es posible advertir gran variedad de esencias. No existe bronce ni metal que se resista a sus esculturas, trabajo al que ha dedicado mayor tiempo en los últimos años. Pedro Pablo Oliva parece hablarnos también desde una sensualidad inocente, con matices de quietud que enamoran por la magia de sus colores y su gran poder visual. Es así como pone en evidencia lo romántico que puede ser en el arte. 

Un número significativo de sus piezas pertenecen a notables colecciones privadas y públicas, incluyendo la del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana. En 1991 se convirtió en el primer artista vivo en exponer en New York después de 1959. Dos años más tarde, en 1993, piezas suyas llegaron al circuito de importantes casas de subastas como la Christie´s y Sotheby´s. Con su trabajo, situó al arte cubano realizado en el Isla en el contexto internacional.

Frase de Pedro Pablo Oliva: “Las esencias de mis pinturas son las constantes, y las constantes son el mundo y el tiempo”.