Adrián Pellegrini

Adrián Pellegrini del Riego en sus obras nos devuelve esa memoria fragmentada haciendo arqueología pictórica, mental, histórica, en una civilización cercana y rica en imágenes, para renacerla en su pintura. Los fantásticos códices, descritos cual sabias pitonisas «dibujan» todo lo que está sucediendo en el mundo hoy: tormentas, inundaciones por lluvias torrenciales, terremotos (el cambio climático, en resumen). Y aunque se habla de un final catastrófico, el creador es optimista, pues si se interpretan correctamente sus pinturas, lo que anuncian es un renacimiento de la vida.
 
Con originalidad, retrotrae el tema bajo el prisma de su ángulo creativo, que enfoca el expresionismo abstracto con tintes del realismo mágico, y esos elementos del incesante contrapunteo musical que permea siempre sus creaciones en el tiempo. Juega en sus pinturas con nuevas técnicas para acercarse a aquellas culturas. Para hacerlas más táctiles, volumétricas –con más vida- mezcla la cera de abeja y el pan de oro, en la madera de la superficie, dando como resultado unas esculto-pinturas, con muchas texturas, que constituyen reflejos de esas culturas, y regresa a las raíces nuestras, como latinoamericanos en plural.

 

Páginas

Adrián Pellegrini del Riego en sus obras nos devuelve esa memoria fragmentada haciendo arqueología pictórica, mental, histórica, en una civilización cercana y rica en imágenes, para renacerla en su pintura. Los fantásticos códices, descritos cual sabias pitonisas «dibujan» todo lo que está sucediendo en el mundo hoy: tormentas, inundaciones por lluvias torrenciales, terremotos (el cambio climático, en resumen). Y aunque se habla de un final catastrófico, el creador es optimista, pues si se interpretan correctamente sus pinturas, lo que anuncian es un renacimiento de la vida.
 
Con originalidad, retrotrae el tema bajo el prisma de su ángulo creativo, que enfoca el expresionismo abstracto con tintes del realismo mágico, y esos elementos del incesante contrapunteo musical que permea siempre sus creaciones en el tiempo. Juega en sus pinturas con nuevas técnicas para acercarse a aquellas culturas. Para hacerlas más táctiles, volumétricas –con más vida- mezcla la cera de abeja y el pan de oro, en la madera de la superficie, dando como resultado unas esculto-pinturas, con muchas texturas, que constituyen reflejos de esas culturas, y regresa a las raíces nuestras, como latinoamericanos en plural.