Nelson Domínguez

En la obra de Nelson Domínguez se refleja la temática de los cultos sincréticos, sin embargo confiesa que no se ha propuesto ser un pintor de raíces negras porque en realidad su ambiente natural está en África, aunque aquí encuentra expresión en el tema de la religión.

Si se mira a través de tantas realizaciones e intentos, sobre ese abismo que separa el momento actual de todo lo anterior, la resistencia adquiere ya un carácter metafísico que roza una mística: es afirmativa supervivencia que avisa que la palabra final no esta dicha. Y que, a pesar de todas las revelaciones pláticas algo permanente en un secreto sagrado, cargado de silencio. Es el silencio de la tierra, del paisaje cubano, que el artista conoce a la perfección.

La magia y calidez de los colores tropicales están en sus pinturas, que resultan impactantes. A esas tonalidades propias de la tierra en que nació, suma el color negro cuando quiere dar un toque de dramatismo, de fuerza al mensaje que trasciende desde el lienzo.

Uno de los Premios Nacionales de Artes Plásticas de Cuba que prestigia a Máxima Estudio-Taller, demostrando que el arte joven y los autores consagrados pueden confluir en un mismo espacio, siempre que el arte contemporáneo cubano sea motivo de encuentro.

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En la obra de Nelson Domínguez se refleja la temática de los cultos sincréticos, sin embargo confiesa que no se ha propuesto ser un pintor de raíces negras porque en realidad su ambiente natural está en África, aunque aquí encuentra expresión en el tema de la religión.

Si se mira a través de tantas realizaciones e intentos, sobre ese abismo que separa el momento actual de todo lo anterior, la resistencia adquiere ya un carácter metafísico que roza una mística: es afirmativa supervivencia que avisa que la palabra final no esta dicha. Y que, a pesar de todas las revelaciones pláticas algo permanente en un secreto sagrado, cargado de silencio. Es el silencio de la tierra, del paisaje cubano, que el artista conoce a la perfección.

La magia y calidez de los colores tropicales están en sus pinturas, que resultan impactantes. A esas tonalidades propias de la tierra en que nació, suma el color negro cuando quiere dar un toque de dramatismo, de fuerza al mensaje que trasciende desde el lienzo.

Uno de los Premios Nacionales de Artes Plásticas de Cuba que prestigia a Máxima Estudio-Taller, demostrando que el arte joven y los autores consagrados pueden confluir en un mismo espacio, siempre que el arte contemporáneo cubano sea motivo de encuentro.